Laurent Vicomte es sin duda el dibujante de cómics más lento del mundo. Desde hace quince años, sus lectores esperan que publique el volumen 2 de la serie Sasmira, que se ha convertido en uno de los álbumes más esperados del mundo del cómic francobelga. Detrás de este largo silencio editorial se esconde un artista complejo y exigente.
Esta película es el resultado de ocho años de rodaje junto a Laurent Vicomte, en los que no está claro si el álbum saldrá a la luz algún día, ocho años movidos por una única pregunta: ¿Hasta qué punto puede un artista resistir la realidad en su búsqueda de lo absoluto?
Laurent Vicomte es sin duda el dibujante de cómics más lento del mundo. Desde hace quince años, sus lectores esperan que publique el volumen 2 de la serie Sasmira, que se ha convertido en uno de los álbumes más esperados del mundo del cómic francobelga. Detrás de este largo silencio editorial se esconde un artista complejo y exigente.
Esta película es el resultado de ocho años de rodaje junto a Laurent Vicomte, en los que no está claro si el álbum saldrá a la luz algún día, ocho años movidos por una única pregunta: ¿Hasta qué punto puede un artista resistir la realidad en su búsqueda de lo absoluto?