Quieres estar sana, delgada, bronceada y dinámica. En cambio, te encuentras en la segunda mitad de tu vida con un diagnóstico de cáncer de mama. Frederike von Stechow, actriz del Grazer Landestheater, es una de las ocho mujeres a las que, según las estadísticas, se les diagnostica cáncer de mama a lo largo de su vida. La enfermedad se apodera de su vida de forma imperiosa y cruel y dicta de nuevo su vida cotidiana. Las rutinas diarias familiares se sustituyen por citas médicas, quimioterapia y operaciones. Dentro de esta heteronomía impuesta por la enfermedad, es importante crear estrategias para espacios libres que contrarresten la amenaza. Para Frederike es el escenario del teatro, para la conductora de tranvía Marijana Gavric la cabina de un tranvía de Graz. Y luego están las grabaciones de una cámara de diario que ambas mujeres llevan consigo.
Quieres estar sana, delgada, bronceada y dinámica. En cambio, te encuentras en la segunda mitad de tu vida con un diagnóstico de cáncer de mama. Frederike von Stechow, actriz del Grazer Landestheater, es una de las ocho mujeres a las que, según las estadísticas, se les diagnostica cáncer de mama a lo largo de su vida. La enfermedad se apodera de su vida de forma imperiosa y cruel y dicta de nuevo su vida cotidiana. Las rutinas diarias familiares se sustituyen por citas médicas, quimioterapia y operaciones. Dentro de esta heteronomía impuesta por la enfermedad, es importante crear estrategias para espacios libres que contrarresten la amenaza. Para Frederike es el escenario del teatro, para la conductora de tranvía Marijana Gavric la cabina de un tranvía de Graz. Y luego están las grabaciones de una cámara de diario que ambas mujeres llevan consigo.