Oscar se siente muy solo por la repentina hospitalización de su mamá y porque nadie quiere explicarle lo que está pasando.
Por suerte, puede contar con el consuelo de Victoria, su peluche.
Oscar se siente muy solo por la repentina hospitalización de su mamá y porque nadie quiere explicarle lo que está pasando.
Por suerte, puede contar con el consuelo de Victoria, su peluche.