Pocos países en el siglo XXI pueden presumir de tener grandes felinos en libertad en su hábitat natural. Es posible que los verdaderos amantes de los animales hayan fruncido el ceño ante los zoológicos en el pasado, pero el papel de estos ha cambiado considerablemente, llegando en algunos casos a preservar especies clave.
Pocos países en el siglo XXI pueden presumir de tener grandes felinos en libertad en su hábitat natural. Es posible que los verdaderos amantes de los animales hayan fruncido el ceño ante los zoológicos en el pasado, pero el papel de estos ha cambiado considerablemente, llegando en algunos casos a preservar especies clave.